martes, 6 de septiembre de 2011

"La piel que habito" de PEDRO ALMODÓVAR



                                                                 
Título
La piel que habito
Ficha técnica
Datos y cifras
País(es)
Compañías
Productora
El Deseo P.C.

Almodóvar dice: «Me ha atrapado La piel que habito, un material muy nuevo a todo lo anterior porque me ha pillado en pleno cambio. Me veo como una persona de mediana edad que, como no quise celebrar los cuarenta, cuando llegué a los cincuenta tuve que pasar la crisis de las dos décadas».
Según sus palabras, «Es una historia durísima de venganza, con chicos y chicas y un personaje muy diabólico que me está costando ponerme en su piel». También ha declarado que esta película es un "intenso drama que a veces se inclina por el noir, a veces por la ciencia ficción y otras por el terror". 

Hace apenas un mes, al término del rodaje de La piel que habito, el director declaró que sus películas siempre han sido "difíciles de clasificar en cuanto a género". "Suelo mezclar varios y cuando hay uno que predomina no respeto todas las reglas", explicó el cineasta. 

Para este proyecto, contó con Elena Anaya y Antonio Banderas, el cual encarnará el papel de cirujano sin escrúpulos. Almodóvar asegura que retratará una situación límite que afecta a dos personajes y que será una película de terror, pero sin gritos ni sustos.
"La piel que habito" está libremente inspirada en la novela 'Tarántula' de Thierry Jonquet, en la que se retratan los desvelos del doctor Ledgard, un eminente cirujano plástico, por crear una nueva piel gracias a los avances de la terapia celular. Su mujer falleció quemada en un accidente de coche y Ledgard, doce años después y obsesionado con crear una nueva piel con la que hubiera podido salvarla, consigue su objetivo cultivando una piel en su laboratorio gracias al desarrollo de la terapia celular.

Para ello, no dudará en traspasar una puerta hasta ahora terminantemente vedada: la transgénesis total con seres humanos.
Tal y como Pedro informaba en la Conferencia de Prensa del Festival de Cannes 2011, la única referencia cinematográfica clara y directa de "La piel que habito" la encontramos en "Les yeux sans visage".

Las críticas en España no han sido buenas, en especial la del crítico del diario El País, Carlos Boyero, al que, en general, no le gusta la filmografía de Almodóvar. Las críticas del diario El Mundo han sido mucho más positivas.

En cuanto a las críticas internacionales, Manohla Dargis, una de las más respetadas críticas cinematográficas del New York Times, dice: "un misterio existencial, un thriller melodramático, un filme de horror médico o, simplemente una extravagancia polimórfica. En otras palabras, es una película de Almodóvar con todos los regalos que implica: técnica lapidaria, calculada perversidad y retorcida inteligencia". En algunos momentos, "La piel que habito" parece que va a explotar en pedazos. La complejidad se complica, aparecen nuevos personajes y las intrigas emergen desde el horror y el melodrama", continúa Dargis. "Pese a todo, Almodóvar consigue que la película se ensamble en un ejercicio de virtuosismo".

Personalmente no salí entusiasmada del cine, pero tampoco me aburrí. Almodóvar navega entre géneros sin miedo y creo que es, posiblemente, la película más exagerada de toda su producción. Para mi, la gran laguna es el personaje de Vicente-Vera que no deja ver ninguna faceta psicológica en todo el proceso de su reasignación de género involuntario. Creo que el final tampoco está demasiado bien resuelto . En cualquier caso es una película diferente que merece la pena verse.
                              
El rodaje de la película se filmó en un cigarral de Toledo aunque también incluyó localidades gallegas como Santiago de Compostela o el Pazo de Oca (La Estrada).

viernes, 2 de septiembre de 2011

Magritte, el pintor imposible

No puedo negar que me gustan bastante los surrealistas. No todos, pero tengo muchos pintores favoritos dentro de esta corriente. Y aquí va otro que tengo en la lista de preferidos.

René Magritte (Lessines 1898 - Bruselas 1967). Pintor belga considerado como uno de los grandes representantes del surrealismo.

En 1912 se suicidó su madre ahogándose en el río Sambre y este hecho trágico marcó el carácter y la pintura de Magritte.
En 1916 da sus primeros pasos como pintor en la Academia de Bellas Artes de Bruselas.

A principios de los años veinte Magritte se gana la vida diseñando papeles pintados para la casa Peeters-Lacroix y haciendo dibujos publicitarios.

En 1922 se casa con Georgette Berger, una amiga de su juventud, quien le sirve de modelo.
Se toma 1923 como la fecha clave en su evolución artística. Después de varias tentativas en distintas corrientes vanguardistas, Magritte, tras observar “Canción de amor” del metafísico y pre-surrealista De Chirico, queda profundamente impresionado y se libera de las influencias anteriores, preocupándose - como aquel-por el espacio perspectivo y lo irracional.
En 1926 conoce al líder de los surrealistas André Breton y a su grupo.

En 1927 se establece en las cercanías de París y participa, durante los tres años siguientes, en las actividades del grupo surrealista ( Éluard, Breton, Arp, Miró y Dalí). Aporta al Surrealismo parisino un resurgimiento del ilusionismo (*). Magritte usa la pintura para expresar agudeza, ironía y un espíritu de debate. La relación con los surrealistas fue constante hasta su muerte, aunque no estuvo exenta de tensiones y distanciamientos.

(*)El estilo ilusionista se llevó a cabo entre los años 80 y 20 a.C., y consistió básicamente en la representación de elementos arquitectónicos dispuestos para crear ilusión espacial junto a escenas mitológicas y paisajes. Este estilo buscaba la imitación de elementos arquitectónicos por medios pictóricos. Pintaban sobre el plano creando una ilusión espacial que sugería la perspectiva a través de las luces y las sombras, el claroscuro y el color.
La Segunda Guerra Mundial significa un punto muerto en su carrera ascendente. Al término de la misma ingresa en el Partido Comunista de Bélgica, donde ya había militado dos veces en la década anterior, pero las posiciones reaccionarias del partido en materia artística lo apartan pronto de él. A la vez que prosigue su obra pictórica reemprende el activismo surrealista con manifiestos y panfletos en los que sigue colaborando con los viejos compañeros del grupo surrealista belga, como Nougé, Scutenaire o Mariën.
La obra de Magritte es una permanente invitación a la reflexión a partir de los objetos más cotidianos. Por ello, a su obra a veces se la califica de "realismo mágico"(*)

(*)¿Qué es el realismo mágico?
Es una tendencia que no es exclusivamente latinoamericana ni exclusivamente literaria y que se manifiesta tanto en la pintura como en la literatura de Europa, Estados Unidos y América Latina entre 1918 y el presente.

Simplificando, podemos decir que el realismo mágico consiste en la introducción por un artista o autor  - con un estilo aparentemente sencillo y preciso- de un elemento inesperado y/o improbable en una obra predominantemente realista, que crea un efecto extraño o maravilloso y deja al espectador o al lector desconcertado, aturdido o agradablemente maravillado.


¿Cuál es la diferencia entre el realismo mágico y el surrealismo?
El realismo mágico trata de lo improbable; el surrealismo, de lo imposible. Un pintor surrealista como Magritte emplea la misma técnica precisionista de los mágicorrealistas, pero incluye en sus cuadros yuxtaposiciones imposibles (la locomotora que sale de una chimenea, por ejemplo). En cambio, la presencia de una culebra en la escalera de una casa de apartamentos en un cuadro del francés Pierre Roy, es totalmente inesperada, improbable, pero no imposible. El mágicorrealista descubre el elemento mágico en la vida sin deformarla. El surrealista se entrega mucho más a las deformaciones oníricas.

Partiendo de la metafísica de De Chirico asocia de manera libre e inesperada elementos que no tienen relación entre sí pero con los que consigue una extraña sensación de misterio. A Max Ernst le debe la introducción de imágenes cotidianas realizados con una pintura simple de fondos planos y colores claros.
Sus fantásticas obras expresan su sentido del misterio del mundo por medio de la irracional yuxtaposición de objetos en una atmósfera silenciosa.
Expone por primera vez en Nueva York en 1936, alcanzando fama mundial. Recibe el Premio Guggenheim en 1956.

Viaja por primera vez a Estados Unidos en 1965, con motivo de una retrospectiva que el Museo de Arte Moderno de Nueva York le dedica.

Durante el año siguiente viaja a Israel.

Muere en Bruselas el 15 de agosto de 1967, pocos días después de la inauguración de una importante muestra de su obra en el Museo Boymans Van Beuningen de Róterdam.